La generación de Mar Flores creció con la tele siempre puesta en casa. La tele era un lugar feliz donde todo el mundo reía, bailaba y era bellísimo. La tele era la solución a todos los problemas. Un día, Mar iba caminando con una amiga por un centro comercial y les ofrecieron apuntarse a un concurso de modelos. Mar ganó. El premio era un viaje a París. El premio era salir de Usera. Y Mar, una vez probó la espuma de la vida, no se volvería a conformar con el agua del grifo.

La cara B, con Nacho Vigalondo
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Episodio 10. Esta película es de p*ta madre
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Episodio 9. Tom no llegó nunca a Cantabria
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