En este episodio infantil divertido y educativo, Adrián el Conejito ama los videojuegos… quizá un poco demasiado. Esta historia enseña a los niños la importancia del equilibrio, la responsabilidad y los hábitos saludables.
Cuando los hábitos de juego de Adrián comienzan a interferir con sus quehaceres, la tarea escolar y sus amistades, aprende una valiosa lección sobre cómo manejar el tiempo frente a las pantallas. A través del juego, la amistad y la guía de su mamá, Adrián descubre que el mundo real puede ser igual de emocionante, y aún más gratificante, que cualquier videojuego.
Perfecto para niños, padres y familias, este episodio fomenta rutinas positivas, el juego al aire libre y el equilibrio entre la tecnología y la vida cotidiana.