¿A QUÉ SABE LA LUNA?

 

¿Quién no soñó alguna vez con darle un mordisco a la luna? Este fue precisamente el deseo de los animales de este cuento. Tan solo querían probar un pedacito pero, por más que se estiraban, no eran capaces de tocarla. Entonces, la tortuga tuvo una genial idea: "Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna", le dijo al elefante.

Cuentacuentos con Elisa Zulueta

Historias para chicos y grandes en la voz de la actriz y dramaturga Elisa Zulueta. Una selección de … 

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