En este episodio poderoso e íntimo, Mateo comparte su historia real de migración, una marcada por la pérdida, el valor y la búsqueda de pertenencia. Con tan solo 10 años, tras la muerte de su madre en Parácuaro, Michoacán, Mateo se ve obligado a crecer de la noche a la mañana. Solo y lleno de dolor, toma la inimaginable decisión de viajar por su cuenta en busca de su padre, un inmigrante indocumentado que vivía en Sacramento, California.
A través de momentos de silencio, actos de bondad de personas desconocidas, hambre, miedo y la dura realidad de recorrer largas distancias siendo apenas un niño, este episodio retrata el lado humano de la migración que pocas veces se cuenta. El viaje de Mateo no se trata solo de cruzar fronteras, sino de sobrevivir al duelo, aferrarse a la esperanza y reencontrar a la familia cuando todo parece perdido.