El 28 de marzo de 1973 el Estadio Nacional fue escenario de uno de los goles más recordados en la historia del fútbol chileno. Carlos Caszely convirtió su obra maestra en la goleada de Colo Colo a Emelec por la Copa Libertadores. Tras eludir a una serie de rivales, sacarse al portero con un túnel y eludir golpes y patadas, el Chino ingresó con pelota y todo dentro del arco, provocando un festejo inolvidable.
"Se pasó, se pasó", coreó el principal coliseo del país, en una celebración que cumple 50 años.