En el primer episodio de Chistes Malísimos llegan chistes tan absurdos que hasta tu tío los envidiaría. Cafés peligrosos, vacas con los ojos cerrados y campeones de buceo japonés… todo vale cuando el humor es malo a propósito
En el primer episodio de Chistes Malísimos llegan chistes tan absurdos que hasta tu tío los envidiaría. Cafés peligrosos, vacas con los ojos cerrados y campeones de buceo japonés… todo vale cuando el humor es malo a propósito