Hay libros que no se leen: se escuchan. Si no crees en Dios, te doy su teléfono es uno de ellos. Paco Arango, cineasta y fundador de la Fundación Aladina, pone por escrito una vida atravesada por la oncología infantil, por las conversaciones que suceden cuando se apagan las visitas y por esa necesidad humana —casi física— de encontrar sentido cuando el miedo ocupa la habitación.
El título no busca provocar por deporte: funciona como una invitación. Arango propone un gesto sencillo y, a la vez, enorme: hablar —sin formalidades— con aquello que cada uno llame Dios, destino, energía o esperanza. En el libro, a ese interlocutor lo bautiza como ‘el Míster’, un apodo doméstico que rebaja solemnidades y convierte la espiritualidad en conversación cotidiana.
A lo largo de sus páginas, el autor reúne historias vividas en hospitales, pequeñas señales y momentos de luz que, según cuenta, han marcado su manera de mirar el dolor. No es un manual de autoayuda ni una crónica de la fundación: es un relato personal que se mueve entre la ternura y el vértigo, entre la risa inesperada y el silencio que queda después.
Ese pulso entre emoción y realidad conecta con la Fundación Aladina, la entidad que Arango creó para acompañar a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias. Su trabajo va mucho más allá de ‘animar’ a los pequeños: implica apoyo psicológico, emocional y material, además de proyectos de humanización y mejora de espacios hospitalarios que cambian la experiencia de ingreso.
El libro llega, además, en un momento clave para Aladina: el impulso de la Casa Aladina, un futuro centro de día integral en Madrid pensado como un lugar de respiro y terapia fuera del hospital. La idea es tan simple como revolucionaria: que la vida —con actividades, apoyo y comunidad— también tenga un espacio propio durante el tratamiento y después.
Con Si no crees en Dios, te doy su teléfono, Arango abre una puerta a lectores creyentes, agnósticos y escépticos: no para convencer, sino para acompañar. Porque, al final, el gran tema del libro no es la fe como etiqueta, sino la esperanza como herramienta: esa forma de seguir, incluso cuando no hay respuestas.
Sobre el autor
Paco Arango (Ciudad de México, 1966) es director de cine, guionista y filántropo. Fundó la Fundación Aladina, referente en España en el apoyo integral a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias, y ha impulsado proyectos sociales vinculados a la cultura y la recaudación solidaria. Su trabajo combina comunicación, creatividad y acompañamiento directo en el ámbito hospitalario.

Del Barro al Poema, de Sandra Delaporte
18:35

El Poder de la Suplementación, de la Dra. Odile Fernández
15:54

Guía de lugares que ya no Existen, de Espido Freire
32:52