¿Arrepentirse? Jamás. El arrepentimiento es una cosa muy conservadora y antigua en la que no creemos. Si la cagas, la cagas. Si la cagas, aprendes. Y si no aprendes, también aprendes porque saber que de algo no has aprendido nada es, probablemente, el aprendizaje más útil que hay. O tal vez nosotros odiamos el arrepentimiento porque, simplemente, sabemos que en breve la volveremos a cagar.