En esta vida se puede ser cualquier cosa menos un plasta, y si usted ha decidido ser uno, tendrá que admitir que poco a poco vaya formándose un círculo de vacío a su alrededor para que pueda ser un plasta feliz, pero a solas. Así que hemos decidido clasificar a los plastas, detectarlos y eliminarlos de nuestra vida o, al menos, mandarlos a ser plastas al único lugar donde están moral y legalmente legitimados para ello: en su casa.

Episodio 90 - A favor de la alegría
46:40

Episodio 89 - Obsesiones caviar
1:02:04

Episodio 88 - Contra la coherencia
48:35