Hay una diferencia fundamental entre la guapura y la belleza. Guapo se nace. Quien tiene la suerte de que le haya tocado la lotería de la genética tendrá la vida más fácil, casi solucionada. Bello, sin embargo, te haces. Y cuando luchas por hacerte bello, además de, con toda probabilidad, dejarte una pasta en la todopoderosa industria de la belleza y el bienestar, quizás también aprendas una valiosa lección: que la guapura es una catetada, la belleza es un don.

Episodio 86 - Contra lo auténtico
1:14:53

Episodio 85 - Contra destacar
1:00:11

Episodio 84 - Contra ofenderse
1:12:15